
Cada puente y cada verano se repite el mismo dilema en miles de casas españolas: ¿qué hacemos con el perro? Las escapadas cortas - un fin de semana, unos días sueltos - se organizan cada vez más alrededor del hotel: con las olas de calor cada vez más intensas, muchos viajeros prefieren la garantía del aire acondicionado frente a la incertidumbre de un apartamento de alquiler. Y ahí es donde empiezan los problemas, porque no todos los hoteles abren sus puertas a los animales. Esa restricción, más que cualquier otra cosa, es la que termina decidiendo el destino en lugar del viajero.
Para poner algo de orden en esa búsqueda, PriceLabs ha analizado qué porcentaje de hoteles admite mascotas en las principales ciudades españolas. A diferencia de otros estudios centrados en alquileres vacacionales, este se fija exclusivamente en hoteles, un tipo de alojamiento donde la política pet-friendly suele ser más restrictiva y, por tanto, más relevante conocer de antemano.
Cuenca se impone con más de la mitad de sus hoteles abiertos a perros y gatos, un dato que sorprende en una ciudad tan compacta y tan volcada al turismo cultural. Su casco histórico, colgado literalmente sobre la hoz del Huécar, se recorre entero a pie, sin necesidad de coches ni trayectos largos, algo que cualquier propietario de un perro agradece. Las famosas Casas Colgadas - tres edificios medievales que se asoman al vacío desde sus balcones de madera - son la postal obligada, pero el atractivo real para quien viaja con mascota está en poder moverse por todo el centro sin tener que dejarla en la habitación.
Segunda del ranking y primera de las tres ciudades gaditanas que aparecen en el top 10. Chiclana vive de sus playas - la Barrosa, con sus más de siete kilómetros de arena, es una de las más premiadas del país - pero también ofrece rutas junto al pinar y zonas de dunas donde los perros pueden estirar las patas fuera del núcleo urbano. Con prácticamente uno de cada dos hoteles aceptando animales, es de las pocas localidades costeras de este tamaño donde la duda "¿y si no encontramos hotel?" prácticamente desaparece.
San Fernando, la antigua Isla de León, roza el 41 % de hoteles pet-friendly y suma un argumento de peso para los amantes de la naturaleza: linda directamente con el Parque Natural Bahía de Cádiz, más de 10.500 hectáreas de marismas, salinas y dunas por las que se puede pasear con la mascota sujeta con correa. Es, además, la ciudad natal de Camarón de la Isla, y su centro histórico - de calles estrechas y balcones enrejados - se recorre en poco más de una hora.
Zaragoza es el dato más llamativo del ranking: con casi 700.000 habitantes, es la única gran ciudad española que logra entrar en el top 5, muy por delante de Madrid, Barcelona o Valencia. La ribera del Ebro concentra buena parte de la vida pet-friendly de la capital aragonesa: el Parque Grande José Antonio Labordeta y el Parque del Agua Luis Buñuel cuentan con zonas valladas específicas donde los perros pueden ir sueltos, y el Museo del Fuego y de los Bomberos fue el primer espacio municipal en abrir sus puertas a las mascotas.
Cierra el top 5 Gandía, con un 38,2 % de hoteles que aceptan animales y un dato que la distingue de cualquier otra ciudad del ranking: en la playa de l'Ahuir se encuentra Platja Can, la primera playa canina de toda la Comunidad Valenciana, pensada para que los perros puedan bañarse sin restricciones. Antigua sede de los Borja, de esta familia salieron dos papas y un santo, Gandía combina más de siete kilómetros de costa con un centro histórico encabezado por el Palacio Ducal.
Si algo deja claro este ranking es que el tamaño de una ciudad no garantiza nada cuando se trata de viajar con mascota. Madrid, con más de tres millones y medio de habitantes, apenas roza el 18 % de hoteles pet-friendly; Barcelona se queda en el 20,3 % y Bilbao, en el 18,6 %. Ni siquiera Valencia, con un 23 %, se acerca a las cifras de Cuenca o Chiclana. Zaragoza rompe parcialmente esa tendencia, pero sigue siendo la excepción entre las grandes capitales.
En el otro extremo, Andalucía se confirma como el motor del ranking: además de Chiclana y San Fernando, El Puerto de Santa María y Roquetas de Mar también aparecen en las quince primeras posiciones. A ellas se suman ciudades como Cartagena, Burgos, La Coruña o Mérida, que demuestran que la oferta hotelera más flexible con los animales no está, ni mucho menos, concentrada en las capitales de provincia más pobladas.
Este ranking se ha elaborado a partir de los datos de establecimientos hoteleros disponibles en Booking.com. El análisis se centra exclusivamente en hoteles y no incluye alquileres vacacionales ni otros tipos de alojamiento.
Se han incluido todas las ciudades españolas con más de 50.000 habitantes, siempre que contaran con un mínimo de hoteles suficiente en los datos disponibles para evitar que el bajo volumen de establecimientos distorsione el resultado. Para cada ciudad se ha calculado el porcentaje de hoteles que admite mascotas sobre el total de hoteles identificados, y ese porcentaje es el que determina la posición final en el ranking.
Datos recopilados en Junio 2026.